Después de charlotear el otro día con mi querida Ultrarouge de la auténtica bazofia de disco de versiones que despachó la Patri el pasado año, me ha vuelto a dar fuerte por la mujer más influyente de las historia del rock. Musa del punk, acercó la poesía al rock y le otorgo una actitud intelectual y feminista. Perteneciente a la denominada generación beat e influenciada por Rimbaud y el simbolismo francés, su trayectoría poética está muy influenciada por la enfermedad que sufrió de pequeña y que la hizo sufrir alucinaciones continuas hasta la edad adulta. Su estilo androgino y poco femenino creó estilo, en oposición directa a la era disco, fue una visionaria del feminismo que se proyectó en sus canciones como mujer, hombre, sacerdotisa, lesbiana, martir, dios...Comenzó su trayectoria artística al trasladarse a New York y entrar en contacto con el fotografo Robert Mapplethorpe (con el que tuvo el matrimonio mas freak de la historia hasta el de Jose Manuel Parada y Chelo Garcia Cortés) y Lenny Kaye. Con este último compartia su afición por el rock primitivo y experimental y junto a él formo la Patty Smith´s Band y grabaron un primer album, ya mítico y que alcanzó notable relevancia sin ninguna promoción. "Jesús murió por los pecados de alguien, pero no por los míos" Esta es contundente frase con la que se abre el album Horses, de 1975, uno de los más importantes de la historia del rock, crudo e iconoclasta, inmerso en la tradición del rock de los 60 y en la experimentación. Su famosa portada es obra de Robert Mapplethorpe, donde aparece intensa y androgina y que convirtio a Smith inmediatamente en un icono mundial.

El album fue producido por el ex-Velvet Underground John Cale, que respetó el primitivismo de la banda de Smith. Trabajaron en la creación de un nuevo estilo, un hibrido cercano al spoken word y al rock tradicional. Horses se abre con Gloria desde el punto de vista femenino, para pasar después a proyectarse como hombre. En el siguiente tema Redondo Beach es una mujer lesbiana que se suicida la que toma su voz. Free Money destaca por su intensidad y en el tema cumbre Land, utiliza para el rock algo habitual en la musica disco, los samples o trozos de otros temas. Un clásico imprescindible.







1. Concrete Bed
La puesta en escena es sobria y contenida, presidida por una magnifica fotografia de Harris Savides. Scott se muestra mucho más comedido de lo habitual, abandonando casi en todo momento sus habituales ralentis de imagen, aqui hace gala de su maestria al filmar, con encuadres inolvidables como el que marca el primer y decisivo encuentro entre los protagonistas, sostenido hasta el extremo para poder ser degustado. El éxito del film, que se estira hasta las dos horas y media sin decaer en ritmo recae sobre un montaje preciso y el guión de hierro firmado por Steve Zaillan (La lista de Schiler). Es de agredecer que se rompa la tónica habitual de estos filmes, de llenarlos de situaciones embarulladas, nombres, lugares y fechas para sustituirlo por una narrativa precisa, veloz y económica en la que solo chirrían ciertas escenas entre Richie Roberts y su mujer más dignas de una teleserie. Por encima de todo destaca la labor de sus dos protagonistas, Denzel Washington que vuelve a estar inmejorable dando la impresión de estar de vacaciones y un Russel Crowe entrando en kilos que borda el rol del duro bonachon. Una notable película.


