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martes, 20 de abril de 2010

Madchester Confidential




Hace unos días acabé volviendo a ver por quincuagésima vez 24 Hour Party People (Michael Winterbottom, 2002), que no será la mejor película de la década pasada, pero sí la que tiene la mejor música. Volví a reirme como el subnormal profundo que soy cuando Shaun Ryder envenena a 3000 palomas, a vibrar cuando Tony Wilson se da cuenta del nacimiento de la cultura del beat y saber más sobre Ian Curtis en 20 minutos de película que en las dos horas de Control (Anton Corbjin, 2007). Hoy "el prestigioso periodista de El Confidencial J.Corujeira" publicaba un artículo excelente sobre Manchester, la ciudad que vio nacer, crecer y reproducirse a Joy Division, New Order, The Smiths, The Stone Roses y bueno... también a Oasis. Reproduzco sin permiso el artículo integro sobre la ciudad que nos hizo vibrar y bailar como posesos desde los años 80. El artículo tras la foto.

 

Buzzcocks, Joy Division, The Smiths, New Order... El legado musical de Manchester es incomparable y bien merece una escapada para descubrirlo. Cualquiera de esas listas recurrentes de mejores discos (del año, la década, el milenio o el eón) incluye un repertorio considerable de álbums surgidos de estas calles. En sus bares y clubs se han forjado estilos que luego se han hecho universales. Recorremos sus calles para trazar un mapa musical con algunas de las huellas rítmicas de la ciudad.




Empezamos el recorrido en el Free Trade Hall. Ahora en él se encuentra el Radisson Edwardian Hotel, pero la historia de la música se escribió en esta sala durante un siglo y medio. El 17 de mayo de 1966 Bob Dylan presentaba su repertorio eléctrico por primera vez en el Reino Unido y no las tuvo todas consigo. Parte de la audiencia no entendía su cambio de estilo y lo consideraba una traición. “¡Judas!”, le gritó alguien desde el público.

También aquí actuaron los Sex Pistols en compañía de los Buzzcocks en 1976 en una serie de conciertos que aparecen retratados al comienzo de la imprescindible película 24 Hours Party People. Entre la audiencia, los componentes de New Order, Morrisey o Tony Wilson. De allí tomamos camino hacia Deansgate y una vez pasada la estación de tren, en Little Peter Street, encontramos el fantasma del Broadwalk, un club clave en los años 80 y 90. En él se escuchó por primera vez a Oasis interpretando Rock and Roll Star en 1992 (no había más de 20 personas en el público), pero también a Stone Roses, Happy Mondays, The Charlatans o Sonic Youth.

The Haçienda y el nacimiento del house


Caminamos un poco hasta Withworth Street West y nos encontramos con otro espíritu de épocas pasadas. Poco queda ya de The Haçienda, la sala que bajo el paraguas de Tony Wilson y su sello Factory Records abrió en 1982. Pionero en programar musica house en un club nocturno en Europa (Mike Pickering, que luego conseguiría un buen puñado de hits con M People, fue uno de los DJs de aquellas sesiones visionarias), el local también acogió la primera actuación de Madonna en el Reino Unido en 1984 y tantas otras que resultaría interminable citarlas. Echo & The Bunnymen, Simple Minds o Spiritualized son sólo algunas de ellas.

The Haçienda (oficialmente FAC 451 en el catálogo de Factory Records) tuvo mucho que ver con que Manchester se convirtiera en Madchester. El problema es que tras esa locura llegaron también algunas muertes en plena pista y tiroteos por asuntos turbios: Gunchester. Eso y la falta de ingresos –el club se había financiado siempre por las ventas de los discos de New Order– acabaron por llevarlo al cierre. El edificio fue demolido en 2002 y en su espacio se levanta ahora un bloque de apartamentos de ladrillo rojo que conserva del club sólo el nombre en una gran placa en la que no es difícil ver a algún turista nostálgico sacándose una foto.

Toda aquella época que se tornó oscura ha quedado atrás -Manchester se ha reinventado como ciudad a raíz de la bomba del IRA que en 1996 destruyó el centro- pero algunos locales permanecen. En The Ritz, también en la calle de The Haçienda, tocaron por primera vez The Smihs en 1982. El local sigue acogiendo fiestas y conciertos cada noche.

Las conexiones de la banda de Morrisey con Manchester son casi interminables. En su tema Vicar in a Tutu, por ejemplo, la historia se localizaba en la “Holy Name Church”. Este templo católico, en un bello edificio del siglo XIX, se encuentra muy cerca de la zona universitaria, en Oxford Road.

Más ejemplos de la pasión mancuniana de la banda: Strangeways, here we come, su último álbum de estudio, toma su título de la prisión de Strangeways, un complejo panóptico victoriano cuya simple mención asusta a los niños de la ciudad. Por si alguien la quiere visitar -por fuera- se encuentra en Southall Street, hacia el norte de la ciudad. Y los muy nostálgicos pueden pasarse por algunas de las sesiones The Morrisey & Smith Disco en el Star and Garter, en Fairfield Street.


Directos en el Northern Quarter



Estamos cerca del Northern Quarter. La música vive en tiendas de discos como Vinyl Exchange y locales como Dry Bar o Night & Day (todos en Oldham Street), donde uno puede comerse una bruschetta escuchando en directo bandas que pronto serán famosas. En la manzana de al lado se encuentra el Afflecks Palace, un centro comercial independiente lleno de pequeños puestecillos en los que es posible hacerse con piezas vintage o posters de alguna de las bandas más famosas de la ciudad.

Los mayores conciertos de la ciudad se celebran cerca de aquí, en el Manchester Evening News (MEN) Arena, y vale la pena pasar por él antes de terminar la visita. Durante años ha superado a los principales recintos del mundo en número de visitantes. Así, durante 2007 fueron vendidas 1.245.196 entradas para conciertos y espectáculos, superando al Madison Square Garden de Nueva York. Hay muchos más locales y planes que hacer: para estar informado y programar la visita conviene echar un vistazo a la web ThisIsTheNow.co.uk, de la oficina de turismo, en la que se recoge el calendario de conciertos de la ciudad.

Por AQUÍ les dejo el link para ver el artículo original por si les place votar el artículo.

Trailer de 24 Hours Party People (2002)

domingo, 24 de enero de 2010

THE DRUMS o el verano perfecto.




Odio el verano tanto o más que las agujas y el jamón serrano, pero por alguna razón que no alcanzo a comprender hay discos o canciones me que transportan inmediatamente al verano y eso sólo ya es motivo para darle un punto de confianza. Claro que mi verano imaginario no tiene nada que ver con los tórridos veranos mediterráneos ni con chanclas playeras o señoras ligeritas de ropa enseñando cacha. Nada puede ser perfecto por encima de los 25 grados.





Una simple canción pop puede representar ese verano eterno de fábula. Un estado imaginario, una estación dorada marcada por el sueño juvenil capaz de prender una chispa reconfortante en cualquier momento. El Let´s go Surfing de The Drums no es más que una repetitiva línea de bajo, unos silbidos, palmas y una voz perezosa. ¿Sólo? También es un hit absolutamente infeccioso, lúdico y efímero como la perfección, la felicidad o la juventud.


¿En New York pesa todo el mundo 48 kilos? ¿Dónde se surfea en New York?

The Drums, son de New York y colgaron su EP Summertime en la red el pasado verano. Eso les ha valido para ser señalados por infinidad de medios como una de las bandas a seguir en 2010, cuando publicarán su primer disco. En ellos se unen el espíritu de los Smiths menos cargados de melodrama, de Orange Juice o del postpunk de Factory Records. A veces suenan como Joy Division en una fiesta de playa (algo impensable). Bordean el ridículo sin ningún complejo, con esa imagen amanerada y homoerótica q lucen en sus dos risibles clips. Y al final lo que quedan son estribillos brillantes y la sensación de que cuanto más los escuchas mejor te lo pasas.

Te lo puedes descargar AQUÍ (con algunos temas añadidos) y lo puedes escuchar en Spotify. Y si nada funciona... pues me pids un link.


Y otro hit perfecto.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

The Smiths - The Queen is Dead (1986)

Debe ser muy triste ser adolescente y no conocer a los Smiths, una banda capaz de deslumbrar y generar los más grandes afectos, especialmente si te pillan en esos años de confusión general y emociones desmedidas. El duo de oro Marr- Morrisey lideraron durante cinco breves años (1983-1987) una banda mítica que trascendió por el dominio exquisito de las melodías de Marr, que volvió a situar las guitarras en primer plano en una época dominada por el pop electrónico y por otro lado, por las letras irónicas, trágicas y llenas de miedos y contradicciones de Morrisey, eterno adolescente.
En medio del panórama musical de los 80, The Smiths pasaron por ser de los más raritos de la fiesta, totalmente alejados del panoráma electrónico y demasiado pulcros y cultos para el post punk y la new wave. The Queen id Dead fue lanzado en 1986 tras más de siete meses de retraso por problemas con su discográfica, Rough Trade. Llegó al puesto 2 de las listas británicas y está considerado como el mejor disco de la banda asi como uno de los discos más influyentes de la historia del pop. El disco vuelve a recoger su habitual mezcla de tonos sarcásticos (Frankly, Mr Shankly) y sombrios (Never had no one ever, I know it´s over), aunque como es habitual en ellos alcanza sus mejores cimas en la mezcla de ambas vertientes (There´s a light that never goes out, Cementery Gates). The Queen is Dead supone una intensa protesta de la juventud británica en contra de la política neoliberal de Margaret Tatcher, expresando en sus 10 temas la melancolía que supone vivir en un mundo demasiado cruel.

DESCARGAR AQUÍ:

01.The Queen Is Dead 02.Frankly, Mr. Shankly 03.I Know It's Over 04.Never Had No One Ever 05.Cemetry Gates 06.Bigmouth Strikes Again 07.The Boy With The Thorn In His Side 08.Vicar In A Tutu 09.There Is A Light That Never Goes Out 10.Some Girls Are Bigger Than Others