lunes, 9 de junio de 2008

La Antena. Esteban Sapir (Argentina, 2007)

“Había una vez una ciudad sin voz. Alguien se había llevado las voces de todos sus habitantes. Pasaron muchísimos años y a nadie parecía preocuparle el Silencio…“ A modo de libro de cuentos, y con estas palabras sobreimpresas en la pantalla comienza La Antena, arriesgada propuesta del argentino Esteban Sapir. Alejada tanto de los convencionalismos de ese cine argentino protagonizado por Ricardo Darín como del de los renovadores Lucrecia Martel, Pablo Trapero o Lisandro Alonso. La Antena es un ejercicio experimental, con una esforzada puesta en escena que rememora los clásicos del cine expresionista. Narrada a modo de cuento, sin diálogos y en blanco y negro, La Antena nos lleva a una ciudad ficticia, de inviernos perennes y que vive en el más absoluto silencio. El señor TV, dueño de todos los productos que se consumen en la ciudad y monopolizador de todas las imágenes que se ven en la ciudad, planea construir una máquina hipnótica que induzca al consumismo compulsivo. Pero la máquina funciona con la voz y sólo queda una mujer que misteriosamente la ha conservado y que además tiene un hijo ciego que ha heredado su don. El cuento propuesto en La Antena es una crítica a la excesiva influencia de los medios de comunicación y al consumismo, lamentablemente está crítica sociopolítica resulta insípida, reiterativa y descafeinada y chirría en medio de una historia que no debería ser más que un cuento fantástico y un deleite visual para los ojos.

No obstante no se le puede restar valor al trabajo plástico de la cinta, con unos elementos y técnicas que no son las habituales del cine que disfrutamos en la actualidad. Sapir, que es habitual director de fotografía, demuestra un muy acertado talento par narrar con imágenes, cuidando cada plano hasta el más mínimo detalle de composición. El espectáculo visual de La Antena es absolutamente apabullante pero se pierde en referencias continuas a los grandes maestros del cine silente, la máquina que lo domina todo recuerda claramente a Metropolis de Fritz Lang, la estética de la ciudad es puro Meliés y la utilización de los intertítulos es heredera de Eisenstein, aunque Sapir también se acerque en este aspecto al mundo del cómic. El mayor logro de La Antena además de su cuidada producción es que consigue acercar una propuesta ciertamente experimental a todo tipo de públicos.

3 comentarios:

gon dijo...

Hola, aprovecho esta entrada para darte las gracias por todos los discos que me he bajado de tu blog y de paso te invito a echarle un vistazo al mío: http://thepartyscrashingus.blogspot.com/


Un saludo.

Anónimo dijo...

No tenía ni idea de la existencia de esta película. A ver si ahora hay suerte en el emule...

Un saludo.

ultrarrojo dijo...

hola álvaro. cuánto tiempo.
vi esta película echando cabezadas.
hoy he visto funny girl, no sé por qué al contemplar a barbra streisand de mozuela me he acordado de ti, jaja...